La falacia igualitaria

¿Igualdad en la naturaleza?
"Hay que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos"
N. Maquiavelo
Ted Kaczynsky escribía en 1995: "La Revolución Industrial y sus consecuencias han sido un desastre para la especie humana". Parafraseando a Ted me permitiré discernir: "El ideal de igualdad y sus consecuencias han sido un desastre para la especie humana". La naturaleza odia la igualdad y no es algo discutible.
El igualitarista ostenta una visión del mundo en la que no se busca un mejor servicio, sino en la que se requiere que este servicio sea apto para todos, atentando directamente contra las fuerzas de la naturaleza y las jerarquizaciones naturales. Es una visión donde se aborrece la libertad (de existir libertad, existe la posibilidad de resaltar sobre otros, por lo que no hay igualdad) y donde se trata de imponer una visión del mundo elaborada por y para ellos de forma exclusiva.
La moral del sumiso intentando imponerse sobre la moral de los señores; el débil tratando de imponerse sobre el fuerte.
Por supuesto, esta ideología es meramente un producto adulterado completamente artificial. Para imponerse, los igualitaristas exigen al Estado la realización del monopolio de la violencia a través de la cohesión. Vivimos en tiempos en los que estos sucesos seguramente te serán muy reconocibles: una masa arbitraria cargada de incontinencia emocional exige a un poder superior (en este caso, al gobierno) la implantación de sus valores ideológicos, ya que estos son demasiado débiles y cobardes para luchar por sus metas, tanto que necesitan de la ayuda de los fuertes para llevarlas a cabo. Pero es más paradójicamente divertido contemplar esta situación cuando los puestos de poder son acaparados por individuos igualitaristas, los cuales se desligan rápidamente de sus preceptos al ostentar el control de las instituciones gubernamentales, mediáticas o empresariales (de repente, ya no quieren ser iguales) pero siguen elaborando el mismo discurso, en una eterna confrontación completamente dantesca.
Cuando el igualitarista no consigue ser escuchado ni acaparar los elementos de poder, la reacción de este se materializa en lo que se puede calificar como una "rabieta infantil". Al no conseguir el monopolio de la violencia por parte del Estado este tratará de imponerla por sí mismo. Comenzará con pequeñas muestras de "rebeldía", buscando la confrontación contra todos aquellos que desestimen sus ideas y de no ponerse freno desembocará en un mare magnum de manifestaciones y disturbios. Estos hechos se pueden camuflar de diversas formas que resulten atractivas para la gran masa social, ya que resulta más difícil que el conjunto de la sociedad reaccione contra algo aparentemente positivo, Sin embargo y cómo podemos comprobar detrás de estas falsas manifestaciones de apoyo a causas nobles, se oculta siempre el fin último del individuo igualitarista: la imposición ideológica de un falso mundo igualitario.
Que pronto se nos olvida a los seres humanos, en nuestro complejo de Aristóteles, que no somos más que animales domesticados por la civilización.
A grosso modo se trata de un ejercicio contrario a toda norma evolutiva. La imposición de los ideales de los débiles sobre los ideales de los fuertes.
"Dios perdona siempre, los hombres a veces, la naturaleza nunca"
Jaume Vallet
Si quieres comprender cómo funciona el mundo, primero deberás comprender cómo funciona el comportamiento de los animales.
Del igualitarista ya sabemos cuál es su contemplación del mundo: una utopía infantil cargada de moralina dogmática donde premia la existencia de un Estado completamente artificial encargado de garantizar y promover la plena igualdad entre sus individuos. La igualdad como el sustituto de la razón.
¿Cuál es la respuesta de la naturaleza a esta contemplación del mundo?
ESTRATIFICACIÓN Y SOCIEDAD
Los animales, al igual que los humanos, son seres gregarios. Es decir, viven en conjunto y actúan como un organismo único para sobrevivir, agrupados en formaciones. La formación de estos grupos configura una serie de comunidades con el objetivo de cooperar para llevar a cabo sus objetivos, generalmente destinados a mantener con vida a los miembros del grupo. De no haber cooperación en el grupo, la capacidad para conseguir alimento y protección se reduce y con ello la esperanza de sobrevivir.
Para asegurar la cooperación y mantener la efectividad de la manada óptima, la estructuración de los animales se organiza en base a un sistema de dominancia y jerarquización. Este sistema está enfocado específicamente en mantener la voluntad de los miembros del grupo sometida a la autoridad de un líder. En pocas palabras: la jerarquización se trata del sistema creado a partir de la dominancia de los individuos más aptos para garantizar la supervivencia y mantener el territorio de la manada.
Los humanos modernos estamos acostumbrados a interactuar con otros individuos en nuestro día a día sin caer en la cuenta de que nuestras acciones vienen empujadas bajo los mismos preceptos que los animales. A veces, no lo notamos, pero cualquiera mínimamente enterado de la lectura del lenguaje corporal es capaz de detectar en un grupo de personas quien realiza el papel de líder y quienes los papeles secundarios. Si al individuo igualitarista le conviene negar esta verdad incuestionable se debe exclusivamente a que pertenece al grupo de los sometidos por un alfa, buscando desbancar miserablemente y sin esfuerzo a sus superiores.
Estos machos alfa se localizan en el punto más elevado de la jerarquía animal y como tal, ejercen la dominancia del grupo. Por supuesto, para definirse como elementos dominadores, estos sujetos deben guardar una serie de factores para conseguir hacerse con el control del grupo. En contraposición a la falacia de la igualdad bajo la cual parecemos destinados a poseer todos los privilegios, pero ningún deber por nacimiento, en la realidad se debe luchar para ejercer el poder (si no, qué sentido tendría la palabra poder). Los individuos destinados a ejercer la dominancia comprenden la hostilidad del mundo y como tal se preparan para combatirla, manteniéndose completamente alerta. Hay individuos que nacen con facultades de liderazgo innatas y otros que simplemente las desarrollan como consecuencia de un entorno que favorezca dichas cualidades. En cualquier caso, esto no afecta a la hora de enumerar los factores:
- Tamaño y fuerza: Si lo tenemos que sintetizar en una frase sería: "no existe mejor ataque que una buena defensa". Sun Tzu, el célebre cerebro militar chino ya aseguraba que el mayor beneficio del poder es no tener la necesidad de emplearlo contra el enemigo. Los machos dominantes generalmente no necesitan hacer uso de sus aptitudes guerreras a menos que ellos quieran o lo vean necesario. En su lugar, lo que hacen es mostrar su poder a sus enemigos para no tener que utilizarlo. La idea es que el rival perciba como un suicidio el mero hecho de tener enfrentarse a ti, por lo que con tu mera presencia eres capaz de disuadir e inclusive de posicionarte por encima de los elementos hostiles de tu entorno.
Esta filosofía es vital en el día a día y de la que ya hablamos en un post dedicado al bullying. Al igual que las hienas, los acosadores actúan en manada atacando SIEMPRE exclusivamente al sujeto más débil. En otras palabras, a la presa; a aquel que no se puede defender. NUNCA un acosador, solo o en cuadrilla, reunirá el valor de enfrentarse a un individuo dominante por el mero hecho de apelar al principio de autoconservación. Es algo en lo que insistimos continuamente y por mucho que hordas de copitos de nieve y mediocres endebles rabien contra nosotros lo decimos una vez más: NO ENTRENES PARA VERTE BIEN CONTIGO MISMO, ENTRENA PARA SER BRUTAL.
- Autonomía: Los individuos dominantes actúan esencialmente por sus propias reglas. Ellos imponen a la manada lo que consideran mejor para su supervivencia y el resto debe acatar lo que el líder manda. La principal diferencia que apuntar aquí radica en la concepción de moral de líder y moral de subordinado. Los elementos beta de la manada (moral de subordinado) carecen de autonomía, su destino en la vida es seguir al líder, son sumisos a su voluntad. El líder impone su voluntad al resto. A partir de estas premisas, las manadas se estratifican socialmente en base a las aptitudes de cada miembro. No hay lugar para el chantaje emocional, no hay lugar para la igualdad. O vales o no vales.
- Dotes de liderazgo: Lógicamente, de nada sirve ser un líder si no eres capaz de dirigir a tu grupo por el buen camino. La naturaleza es en estos términos absolutamente meritocrática, de nada sirve que seas el retoño del antiguo jefe del grupo si eres un absoluto inútil. Es común que se dé el caso de rebeliones dentro de una manada si el macho alfa encargado de su dirección ha fracasado en su empresa o demuestra ser un individuo débil incapaz de hacer frente a las adversidades. En este caso, los individuos más aptos y con mejores dotes de liderazgo darán "un golpe de Estado" y tomarán el poder mediante la fuerza con el pretexto de mantener al grupo en el buen camino, desechando al elemento débil. Para hacernos una idea de la crueldad de este lado oscuro de la naturaleza, suelen darse casos de manadas de leones y lobos que, tras un magnicidio, se desata una persecución y aniquilación de los restos de la estirpe caída en desgracia acabando con toda su descendencia.
Resumiendo, este punto, las agrupaciones naturales de animales responden exactamente a las premisas de las civilizaciones humanas previas al actual entorno posmoderno del siglo XXI: estratificación social en base a los dotes de liderazgo y dominancia; autonomía del individuo como síntoma de superioridad; glorificación de la fuerza como herramienta de trabajo y defensiva y búsqueda de la transmisión de los mejores genes para la siguiente generación.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE SER UN MACHO DOMINANTE
No todo en la vida es de color de rosa y si creías que ser un auténtico ser capaz de liderar a manadas enteras de individuos con el anhelo de suplantarte en el caso de mostrar debilidad (comportamiento idéntico en los hunos, tribus germánicas, polis griegas e incluso aún persistente en clubs jerarquizados como los moteros) es algo desprovisto de peligros estas totalmente equivocado. Comencemos citando las ventajas de las que goza un líder al consagrarse como macho alfa dominante:
- Mayor éxito sexual: Era algo obvio. Lógicamente, el individuo alfa es aquel que copulará con el resto de las hembras de la manada. No es algo exento a las sociedades humanas como tal donde los individuos con dotes de liderazgo y éxito en la vida gozarán igualmente de un mayor mercado sexual. Hoy en día es sexista decir esto (a esos grados de sensibilidad llegamos) cuando NO tiene absolutamente nada de malo. Es TOTALMENTE lógico y normal que las mujeres se sientan atraídas hacía individuos fuertes, carismáticos y con dotes de liderazgo que sean capaces de otorgarles una buena vida, protección y una descendencia eficaz. NINGUNA mujer en el mundo querrá acostarse con un perdedor y un cutre incapaz de luchar por el mismo. ¿Si no es capaz de defenderse a sí mismo como va a proteger a su familia? El problema reside en que se le ha enseñado a toda una generación de hombres que van a tener a una mujer únicamente por derecho en base a nada y luego llega la realidad y te rompe los esquemas. En el mundo animal ellas lo tienen claro: "hombres fuertes y capaces por favor".
- Mayor reserva de alimentos: Los individuos dominantes acaparan la mayor cantidad de comida de la manada. En términos humanos, nos referiríamos en base al capital económico o recursos, el cual es destinado en parte a la adquisición de alimentos.
- Menor riesgo a ser pasto de depredadores: Esto hablando en el caso de los individuos dominantes dentro de las especies mayor propensas a ser presas. En el caso de los individuos depredadores, el riesgo suele aumentar al encabezar la manada (lobos, gorilas...etc.), por lo que sería realmente un factor negativo.
- Se asegura una mejor supervivencia
- Se garantiza una progenie
- Autonomía frente a servidumbre
Ahora observemos las desventajas de ser un macho dominante, las cuales acumulan todos aquellos estímulos ante los cuales el líder debe mantenerse alerta.
- Mundo más violento, deben estar constantemente dispuestos para la lucha
- Mayor gasto metabólico
- Estrés
- Responsabilidad sobremedida (en el caso de desaparecer, la manada se ve notablemente comprometida)
- Constante estado de alerta
Estas desventajas también se pueden encontrar y son comunes hoy en día en puestos de alta responsabilidad dentro de empresas o gobiernos (o al menos, deberían serlo). De no encontrar estas desventajas en tus gobernantes y aun así verte sometido, ten muy seguro que te encuentras viviendo dentro de una tiranía.
PUESTA EN COMÚN: SOCIEDAD NATURAL VS SOCIEDAD IGUALITARIA
Con los anteriores datos en común y tras haber escuchado a la naturaleza su respuesta frente a las concepciones igualitarias, realizamos un pequeño esquema entre las diferentes sociedades y contemplemos cual sigue el camino destinado a la grandeza y cual persigue el convertirse en una rama muerta de la evolución.
¿Cuál es el futuro del hombre del nuevo renacimiento? ¿Cuál es el futuro del Sapiens Fatalis? ¿Cuál es nuestra labor dentro de una organización que claramente nos reprime y trata de imponer una moral falseada y totalmente desnaturalizante?
INDIVIDUOS SIGMA, LA SENDA DEL ÜBERMENSCH EN EL MUNDO ANIMAL
A veces se dan ocasiones en las que surgen sujetos extraordinarios y únicos que, contrarios a las normas establecidas por los elementos dominantes, dan la espalda a la manada por propia voluntad. Estos individuos no quieren oír hablar de estratificación ni liderazgo pues consideran que la manada está podrida por dentro debido a la autoridad de un líder carente de las habilidades para estar al mando. Por respeto a la figura de este o por simplemente no comprometer a todo el grupo en una "guerra civil" por el poder de dirigir, este individuo abandona la manada tomando su propio camino. Este individuo es el macho sigma.
El Sigma es, en toda la esencia de habilidades y aptitudes, un alfa en su plenitud. Tiene carisma y dotes de mando innatas; autonomía y espíritu; fuerza y consagración. ¿Qué es lo que separa al macho sigma del macho alfa? El Sigma simplemente no quiere gobernar.
Es un príncipe sin corona. Un rebelde sin causa. Toda autoridad le es alérgica. Acumula experiencia y se rige por sí mismo.
Son individuos solitarios que deben realizar todas las labores del grupo. Ellos encarnan en sí mismos toda la maquinaria orgánica de la manada y son capaces de sobrevivir. Como decía Aristóteles, aquel que puede sobrevivir sin la sociedad o bien es un loco o bien es un ser superior. El Sigma es todo ello en uno, es un Übermensch en toda la regla. Podría perfectamente hacerse con el control de la manada, pero no lo quiere, quiere avanzar en la Senda. Para el macho Sigma no existe mayor honor que haber vivido conforme a sus principios y sobrevivir en este mundo.
Es un romántico y un incomprendido. Es alguien que de ser humano habría querido nacer en otro tiempo. Es alguien con demasiadas ansias de libertad como para pasar por el aro de la autoridad.
Aún con todo esto, el Sigma entiende la jerarquización y entiende el sistema de dominancia de su entorno, por lo que se prepara para este y logra dominarlo a la perfección. La radical diferencia entre el sigma y el alfa, es que este no toma parte en la estratificación social. Y no tiene ningún interés en ello.
El Sigma SOLO tomará parte cuando se decida a formar su manada. Una manada forjada por demás Sigmas como él, apartados del resto de conjuntos sociales. Es aquí donde encontramos un sentimiento de igualdad, así es. Una igualdad entre HERMANOS, pues conforman una hermandad y una igualdad exclusiva para los destacados miembros de esta. No conciben la igualdad fuera de su espacio pues comprenden que esta es un falso ídolo.
El Sigma forma la Mesa Redonda. Es el "primus inter pares". Es el espartano y el estoico.
Destinado a ser un alfa en un mundo corrompido, este, al igual que Buda, se desmarca de su destino y camina su propio camino alejado de lo que considera nulo para él. Forja su hermandad y crea su ideal en base a sí mismo.
El Sigma es el Sapiens Fatalis.
El Sigma es el espíritu de la Senda Übermensch.
Por Víctor Borgia 24/4/2021

