Apolo y Dafne: Guía para abandonar el "pagafantismo"

En la Senda Übermensch siempre nos centramos en la filosofía orientada crecimiento personal como hombres y la propia masculinidad, pero en esta ocasión quería hablar de todo lo que rodea a nuestra relación con las mujeres y el universo femenino.
Desde luego, es un tema inmenso, por lo que aquí intentaré hacer una síntesis de las ideas más destacables. Si os gusta, plantearemos una nueva serie de artículos para centrarnos en puntos más concretos relacionados con este ámbito.
#AVISO
Como siempre y ante temas tan delicados, me gusta hacer una serie de avisos para evitar malinterpretaciones de lo que aquí quiero transmitir.
Lo primero que todo, lo que voy a plasmar en este artículo es mi percepción personal a través de mi experiencia en la vida, no son máximas ni pretendo sentar cátedra sobre nada.
Si esperas una guía de seducción para torpes, este no es tu sitio. Y esto ni mucho menos tiene relación alguna con movimientos como MGTOW. No opinaré al respecto de estas ideas, solo diré que no tienen nada que ver conmigo ni con nuestra filosofía.
Creo que todos aquí estaremos de acuerdo en que hombres y mujeres, la masculinidad y la feminidad, además de tener sus grandes diferencias, en ocasiones parece que pertenecemos a planetas diferentes. Se pierde en la historia de la humanidad el tiempo que llevamos intentando entendernos, ¡pero hoy resolveremos esas dudas! No, es broma, eso no va a pasar. No quiero que te lleves desilusiones.
Mi objetivo realmente es enfocarnos en nosotros mismos, cómo trabajar en nuestro propio crecimiento personal y la importancia de mantenernos firmes en nuestra escala de valores frente a cómo está hoy en día el panorama del mundo de las relaciones sociales y de pareja.
Todos hemos tenido a ese amigo que cada vez que se empareja desaparece. Si no lo tienes, igual eres tú.
Creo que esta actitud es más común de lo que me gustaría. No es raro encontrarse hombres que no les importa fingir lo que no son, dejar de lado sus aficiones, sus intereses o su vida social en pos de agradar a esa mujer que pretenden conquistar o ya tienen una relación aparte.
No quiero hacer juicios de valor sobre el mundo de las relaciones de pareja porque, sin duda, cada uno es un mundo, pero voy a desglosar algunos puntos que creo que debería aplicar todo hombre.
Lo primero, y para mí el punto más importante: nos fijamos desmedidamente en gustar a esa mujer que nos atrae, en qué pensarán de nosotros y, en definitiva, en todo aquello que esta fuera de nuestra área de acción, olvidándonos en ocasiones de todo aquello que si está en nuestra mano controlar.
A estas alturas no tiene que sonar ajeno el concepto de la dicotomía de control. Eso que está en tu mano controlar eres tú mismo como el mayor proyecto de tu vida.
Deja de perseguir a la mariposa y céntrate en construir un jardín que atraiga a las mariposas y las invite a quedarse.
Trabaja en ti y tu crecimiento personal a diario. Esto no quiere decir que te conviertas en un narcisista de manual ni que el universo gire a tu alrededor. No, no es que seas el ser más bello del reino. Esto quiere decir que cada uno lo primero de lo que debe preocuparse es de su propia vida. (sin caer en el egocentrismo absurdo)
Son muchos los aspectos que se pueden englobar en este punto:
Habilidades sociales
El cómo enfrentas las relaciones interpersonales. Ser capaz de desenvolverse en el entorno social como pez en el agua creo que es uno de los activos más valiosos que se pueden poseer. Ser un hombre carismático desde luego abre muchas puertas.
Deja el miedo de lado y lánzate a nuevos entornos, interactúa con seguridad y decisión.
Tu relación intrapersonal
Sin duda la persona con la que recorres el camino de la vida de principio a fin eres tú mismo, así que creo de suma importancia evaluar cómo te llevas con tu compañero de viaje.
Poner el foco de atención en nuestro dialogo interior, en qué grado tenemos la mente en paz, una conciencia sin deudas, ¡incluso cómo nos hablamos a nosotros mismos!
Yo soy muy de la idea de que cada día al levantarnos y cada noche cuando nos vamos a acostar, cuando te miras al espejo te debe gustar a quien ves y sentirte orgulloso. La meditación y la escritura son grandes aliados para mejorar esta relación con tu Yo interior.
Aspecto y estado físico
Desde luego, al margen de lo que te haya tocado en la lotería de la genética, debemos cuidar nuestra forma y apariencia física. Además de estar sanos y fuertes eso tiene que demostrarse a primera vista.
Igual a veces peco de dar cosas por sentado cuando me dirijo a nuestro público, pero creo que en este caso sobra recordar que debemos ser aseados y pulcros, el aspecto exterior es fiel reflejo del nivel espiritual del hombre. Aunque el hábito no hace al monje, sí lo representa.
Tener una mente bien formada
Un espíritu crítico, saber mantener una conversación con cualquier persona en cualquier situación. ¿De qué te sirve centrarte en tu aspecto físico si cuando abres la boca se te pone cara de burro con capirote?
Lee, estudia y si tienes aficiones interesantes hazte el mejor en ello, ten cosas interesantes de verdad que contar. Si alguien quiere consejo en tu campo, que no quepa duda alguna de que es a ti a quien hay que preguntar.
"Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella." -Séneca-
Vamos a lo que yo creo que son serios problemas de actitud ante la vida. No está todo perdido, aquí estoy para arrojar un poco de luz en tu camino si es que caes en estos errores.
Uno de los principales fallos que veo es la falta de asertividad: la incapacidad de decir "NO".
No sé por qué aun los hay, que no sé si son una mayoría o una minoría (no me dedico a la estadística), que aún piensan que diciendo "sí, guana" a todo van a conseguir atraer y retener a esa mujer que les roba el sueño. Y nada más lejos de la realidad.
En mi opinión lo que te convierte es en un arrastrado sin carácter, lo que comúnmente llamamos un "pagafantas". No, no quiere decir que te vayas al extremo contrario llevando la contraria a todo por sistema, usemos un poco la cabeza.
Me refiero a que, si hay algo que no te gusta o te desagrada, lo digas, di siempre la verdad. Da igual que sean actividades, actitudes de la otra persona, exigencias, etc. Jamás bases una relación en mentiras, se caerá tarde o temprano el engaño como un castillo de naipes.
Como cualquier relación, si se fundamenta en la más pura verdad y autenticidad, tendrá los cimientos más sólidos sobre los que puedas construir algo grande y sano. Piensa que, si es necesario mentir o fingir para atraer a una persona, al menos para mí, no vale la pena.
Somos miles de millones de humanos en este planeta ¿prefieres conformarte con alguien que ni te encaja ni le encajas?
Lo que debes hacer es expresar quién eres tú realmente, no impresionar fingiendo otra cosa, porque acabarás no gustándote ni a ti mismo.
Recuerda, si quieres gustarle a todo el mundo mejor vende helados, pero si lo que quieres es gustarle a quien mejor va a encajar contigo y tu auténtico ser, lo que debes hacer es dirigirte a tu público objetivo con sinceridad.
Esto me lleva también al gran crimen de acabar faltando a tu ética o escala de valores.
Haciendo cita de la mítica frase de Groucho Marx: "Éstos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros". Esto es antagonista total del atractivo masculino. Siempre debe haber coherencia entre tu pensamiento y tu acción. De lo contrario se empieza viviendo como no se piensa y se acaba pensando cómo se vive.
Desde luego que, llegados a un punto de relación de pareja, se debe crear un sano equilibrio, ambas partes tendrán que ceder de vez en cuando. Pero esto no tiene que ver con tomar una actitud servil y menos cuando con esa persona aun no tienes absolutamente nada serio.
Este igual es el mejor consejo que te puedo dar desde mi más amarga experiencia:
Quien da pan a perro ajeno, pierde pan y pierde perro.
También puede que estés empezando una relación y estés en esa fase de conoceros y tener el cerebro encharcado de oxitocina. Mucho cuidado con el juicio en medio de esa tormenta de hormonas. Resumidamente, ningún pobre necesita sirvientes y que prime tu criterio y carácter.
Como verás en todo momento te he hablado de cómo debes enfocarte en ti mismo, me parece absurdo hacer otra lista de diferencias entre hombres y mujeres o consejos de revista de peluquería.
Por otro lado, el foco de atención siempre debe estar puesto en lo que puedes controlar realmente, que eres tú mismo, tus emociones, pensamientos y acciones al respecto. Podemos influir en el resultado de las cosas, pero jamás decidir cómo queremos que ocurran.
Aplicado a lo que aquí nos atañe: tú jamás podrás decidir directamente qué siente otra persona hacia ti.
Para ir acabando, quiero añadirte una última reflexión:
Guarda siempre respeto al sexo opuesto. Hombre y mujer tienen valores espirituales que nos hacen dignos de la misma admiración a ambos.
Ya sé que la era que nos ha tocado vivir parece que no propicia esto, pero si estamos aquí es para desmarcarnos de todo ese enfrentamiento artificial. Todo lo que aquí te he contado va dirigido realmente a cualquier persona, lo mismo que creo que debes aplicarte todo eso se lo diría exactamente igual a tu pareja.
Concluyo aquí, compañero. Espero que esto te ayude a ver las cosas con perspectiva y en tu senda hacia tu nuevo Yo.
Nos veremos de nuevo.
Por Álvar Miñón para Senda Übermensch.

