La Hermandad
¿Qué es la Senda y por qué se crea?
Este grupo tiene como objetivo crear una comunidad de hombres masculinos sin complejos, decididos y proactivos que estén dispuestos a levantarse para mejorar sus vidas. Además de compartir experiencias y conocimientos para lograr formar lazos fuertes entre todos mientras ponemos a prueba nuestras virtudes viriles ejerciendo toda clase de actividades y compartiendo escritos para divulgar nuestra filosofía.
- Queremos combatir el sedentarismo y la vida rutinaria de "bar y centro comercial"-
-Queremos añadir aventura y peligro a nuestras vidas-
-Queremos adquirir nuevos conocimientos y experiencias mientras generamos recuerdos que merezcan la pena ser revividos y compartidos-
-Queremos poner en práctica el saber que compartimos en la Senda y poco a poco eliminar la debilidad que cultivamos con la excesiva comodidad que invade nuestros hogares-
-Queremos potenciar nuestra esencia viril, nuestro orgullo masculino. Dar la espalda a la farsa igualitaria y reestablecer el honor que nace de la competencia vertical entre hombres-
Por todo ello nace la Senda.

¿Qué es un Sapiens Fatalis?
El S.Fatalis es el hombre estoico y lacónico que escala en su jerarquía interna de manera contundente, cumpliendo sus objetivos y su palabra, aumentando su conocimiento, fortaleciendo su cuerpo, desgarrando los malos hábitos y despachando a las personas toxicas sin miramientos. Un cazador estratégico que no pierde el tiempo en asuntos triviales ni en caer bien ni agradar a todo el mundo, que no teme a los insultos ni a mirar a los problemas de frente con desafío. Un animal inactual que persigue sus metas con un enfoque agresivo sin disculparse. Pero también un líder de manada afectuoso que no descuida a su familia ni a los suyos.
Clica para conocer el Código:
¡Seamos Legión!
Tú también puedes aspirar al Sapiens Fatalis en tu vida diaria y reventar la inseguridad, la apatía y la servidumbre pasiva de rebaño que ha conducido a una vida gris durante demasiado tiempo a innumerables hombres asustados de su propia naturaleza, para abrazar así el orgullo y el honor que da como recompensa el seguir con esfuerzo el eterno código viril innato y latente en todo hombre.

